En el mundo del e-commerce, no hay nada más costoso que una “entrega fallida”. Un error en la nomenclatura o un apartamento olvidado no solo representan un gasto logístico duplicado, sino una grieta en la confianza del consumidor.
Históricamente, las empresas intentaron solucionar esto con Chatbots. Pero hoy, en clicOH, hemos dado el salto hacia los Agentes de IA. ¿La diferencia? El primero sigue reglas; el segundo, razona.
¿Por qué un Chatbot ya no es suficiente?
Un chatbot tradicional es un contestador automático con esteroides. Si el usuario no escribe la palabra exacta, el sistema se rompe.
En cambio, los Agentes de IA (Agentic AI) procesan lenguaje natural y contexto. Si un cliente dice: “Vivo en la casa de la puerta negra detrás del parque”, la IA no arroja un error; entiende la referencia, la valida y la convierte en una coordenada geográfica precisa.
La anatomía de una entrega perfecta con clicOH
Nuestra tecnología no espera a que el repartidor se pierda para actuar. El proceso es proactivo:
- Detección de Inconsistencias: El agente escanea las guías y detecta si falta información (como el número de torre o apto).
- Interacción Humana-Centric: Contacta al destinatario por canales como WhatsApp con un lenguaje fluido, no robótico.
- Confirmación Visual: Como ves en nuestra interfaz, el agente no solo pide la dirección; envía un mapa interactivo con un pin de ubicación para que el usuario confirme: “Sí, aquí es exactamente donde quiero recibir”.
- Actualización en Tiempo Real: La información se inyecta directamente en el TMS, optimizando la ruta del conductor antes de que este encienda el motor.

Impacto en el Bottom Line
Implementar agentes que razonan reduce entre un 20% y 30% las entregas fallidas. Esto se traduce en menos kilómetros recorridos, menor huella de carbono y un incremento directo en el CSAT (Satisfacción del Cliente).
¿Tu logística sigue basada en reglas o ya empezó a razonar? Explora cómo la IA de clicOH está transformando la última milla.
